jueves, 22 de noviembre de 2012

HUGO D`ADDERIO, por Germán Cáceres


Poco se ha escrito sobre este valioso maestro. Sólo algunas breves referencias en Internet y  esporádicas citas en libros de la historia del género, con excepción de la nota que se encuentra en esa joya documental debida a Enrique Lipszyc El dibujo a través del temperamento de 150 famosos artistas (1953).

D`Adderio

Nació en Rosario, Provincia de Santa Fe, el 17 de noviembre de 1921, y de chico se radicó en Buenos Aires, donde estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano hasta tercer año. Este aprendizaje académico dejó una marca indeleble en su obra historietística, que inició a los diecisiete años en un diario vespertino de la Capital Federal.


Su trabajo más meritorio lo realizó en la revista Intervalo de la Editorial Columna, para cual compuso, además, numerosas tapas de Fantasía. En los años setenta colaboró en las publicaciones Fabián Leyes y El Huinca, de Cielosur Editora. Participó en Billiken desde 1959 ilustrando capítulos didácticos y la sección “El niño y la música”. Fue en 1952 uno de los primeros profesores de la Escuela Norteamericana de Arte, precursora de la emblemática Escuela Panamericana de Arte. Es autor de un notable libro: Lecciones de Dibujo Artístico.

Ilustraciones para la revista Cuarta Dimensión

Entre las  numerosas tapas de Fantasía puede citarse la que ilustra la historieta El León de Francia, de sugerente colorido y un encuadre moderno y audaz. También la de Robin Hood, que brilla por su registro de acción y ritmo. Idénticas virtudes pueden hallarse en sus portadas para las nombradas Fabián Leyes y El Huinca. Y asimismo sobresalen las ilustraciones que realizó con el seudónimo de Hacde en la revista La Sombra y luego –utilizando su verdadero nombre- en su continuadora El Fantasma -ambas editadas por Edmal (Lainez)-, sobre el célebre personaje creado en 1936 por Lee Falk (su primer dibujante fue Ray Moore). 

Ilustraciones de tapas de la revista Cuarta Dimensión

En la historieta El señor gobernador en un indio (1974), que se publicó en Fabián Leyes Nº 69, con un guión de LeonardoWadel que abunda en extensos textos, sus dibujos más que narrar ilustran esa prosa que se limita a explicar situaciones, pero en cambio es casi cinematográfico en los enfoques. Se destaca en el trazo a pluma con el que plasma un entramado gris, y en su sabia utilización del pincel. Aparece un cuadro final con la figura del cacique misionero guaraní  Andrés Guacurari –ahijado del caudillo Artigas- orlado por siluetas de palmeras que remiten al mejor Hogarth.

Ilustraciones para la revista Cuarta Dimensión

También escribió Wadel –con un mayor dinamismo y énfasis narrativo- Ni español, ni portugués...,¡tupinambá!, que salió en la revista El Huinca Nº  66. Otra vez en el registro de la selva misionera se evocan reminiscencias del citado dibujante de Tarzán. En las escenas de acción, D´Adderio emplea asiduamente tomas en picada. Tanto en los textos como en su representación gráfica predominan escenas de extrema crueldad. La última viñeta ocupa casi una página para la cual el artista ejecutó una suerte de collage.


En ese mismo número, en la sección “Miscelánea Criolla”, que refiere un atentado contra Sarmiento ocurrido en agostos de 1873, una ilustración suya impresiona por su plumeado y por el efecto luminoso que otorga al estallido de un trabuco.

Ilustraciones para la revista Cuarta Dimensión

Pero donde descuella su virtuosismo es en sus adaptaciones para Intervalo. Son célebres las de obras maestras de la literatura universal como Miguel Strogoff, de Julio Verne; Crimen y Castigo, de Feódor Dostoievsky; Los miserables, de Víctor Hugo; Hamlet y El Rey Lear, de William Shakespeare; Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand; Los Novios, de Alessandro Manzoni; Rojo y Negro, de Sthendal; y La ajorca de oro, de Gustavo Adolfo Bécquer. En muchos de estos trabajos, el historietista emplea un procedimiento conocido como “dibujo al lavado”, una variedad de la aguada hecha con un solo color.


Historietas publicadas en las revistas Fabián Leyes y El Huinca
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En la novela Úrsula Mirouet, de Honorato de Balzac, que apareció en diciembre de 1951, los protagonistas adhieren a las ideas sobre magnetismo animal del médico alemán Franz Antón Mesmer y al pensamiento del filósofo y místico sueco Emanuel Swedenborg. La adaptación sigue las pautas de la revista: se eliminan los globos y la acción se narra con textos largos –en su mayoría inferiores- donde los diálogos se pautan con el clásico guión que utiliza la narrativa literaria. La escritura ocupa prácticamente el mismo espacio que las imágenes. Aquí el artista se vale de la mencionada técnica del “dibujo al lavado”, y concreta una maravilla gráfica, para cuyo análisis resulta apropiado –en lugar de acudir a grandes maestros de historietas- observar el ejemplo de una larga lista de famosos ilustradores, ninguno de los cuales puede omitirse, y cuya obra se aconseja rever: Charles Dana Gibson, Robert Riggs, Carlos y Emilio Freixas, Anders Zorn, Frederick Remington, Norman Rockwell, Howard Pyle, James Montgomery Flagg. Andrew Loomis, John H. Crosman y Llorenç Brunet.

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Su paso por el Bellas Artes se patentiza en los cuidados paisajes, en el vestuario y en los rostros de los personajes, de expresiones y perfil psicológicos registrados con agudeza. En estos magníficos dibujos su apego al realismo es incondicional. En última instancia, se está ante una novela ilustrada mediante viñetas con planificación historietística. Como diría Oscar Masotta, se trataría de una auténtica muestra de Literatura Dibujada, en la cual Hugo D´Adderio diseña todos los contornos y detalles, como si intentara eliminar el carácter bidimensional de la página para representar a rajatabla los volúmenes. Dado que la historia transcurre principalmente en interiores, predominan los primeros planos, los medios y los americanos, que el artista busca combinar en forma constante sin llegar a la audacia ya que el guión resume las escenas y no las desarrolla. La enorme viñeta final registra el casamiento de los amantes en la iglesia a través de un  bello refinamiento visual. Curiosamente, entre estas imágenes de acento académico se intercalan avisos de página entera que utilizan la síntesis gráfica y los globos de diálogo propios del noveno arte.

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En diciembre de 1953, salió L´Arrabbiata, uno de los más famosos relatos de Paul Heyse, escritor alemán que en 1910 ganó el Premio Nobel. Este autor es poco conocido en nuestro país y su elección demuestra el encomiable papel de divulgación que cumplía Intervalo.

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Una hermosa viñeta de pescadores napolitanos que amarran las embarcaciones inicia la historieta. Aquí se reitera su recurso favorito “del lavado” en unos dibujos de rostros que se destacan por su nitidez y precisión.

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Sin duda, Hugo D´Adderio es uno de los mayores exponentes en la Argentina de la historieta estilo ilustración, dentro de la línea de Príncipe Valiente (1937), de Harold Foster, y logró enriquecer esa estética con la técnica del “dibujo al lavado”, que dominó a la perfección.
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Bibliografía

http://historietas-cine-teatro-pordao.blogspot.com.ar : “Siguiendo con la indiada...”
http://milpluminesargentinos.wordpress.com :”Biografía/Hugo D´Adderio”.
http://www.museodeldibujo.com :”D´Adderio, Hugo”.
http://www.museodeldibujo.com: “Tapa de la revista Fantasía por Hugo DÁdderio”.
Lipszyc, Enrique, El dibujo a través del temperamento de 150 famosos artistas, editado por la Escuela Norteamericana de Arte, Buenos Aires, 1953.
Martínez, Carlos R., “D´Adderio, Hugo”, en http://milpluminesargentinos.wordpress.com.
Trillo, Carlos y Saccomanno, Guillermo, Historia de la historieta argentina, Ediciones Record, Buenos Aires, 1980.

Nota: se agradece a Sergio Castro por el aporte de imágenes.

2 comentarios:

Martha Barnes dijo...

¡Siempre admiré los dibujos de este maestro.La nota como siempre muy buena!!!! Saludos Martha Barnes

Carla Ruiz dijo...

Se conoce si aun vive? Gracias.