miércoles, 5 de septiembre de 2012

Entrevista: NELLY OESTERHELD. Una Eternauta en Trelew. Por Matías Cutro


“Son las tres de la madrugada. En Vicente López, Provincia de Buenos Aires, trabaja Germán, un guionista de historietas.  La silla vacía frente a él cruje, como si alguien se sentara. Lentamente, un hombre va materializándose, ante el estupor de Germán. Corre el año 1957.Dice ser El Eternauta, según lo llamó un filósofo de fines del siglo XXI para explicar su condición de viajero del tiempo. Comienza a contarle a Germán su historia: la invasión extraterrestre, la muerte, la resistencia, sucesos que ocurrirían dentro de poco tiempo. Es el futuro, es  la historia de El Eternauta”
Y es el comienzo de  la más célebre historieta argentina. La visionaria y profética historia de Héctor Germán Oesterheld, autor y guionista de El Eternauta .                                                                                Y como eternauta viajo en el tiempo para conocer y conversar con Nelly Oesterheld. Nombre de abuela y apellido de leyenda.                                                                             
Nelly sugiere delicadamente tener “varios abriles”. Y le gusta que la recuerden, que recordemos   a su hermano Héctor siempre y  cada 4 de septiembre, día de la historieta argentina por ser el día que salió por primera vez publicada la primera tira del Eternauta.

Nelly Oesterheld

Nelly: La hermana de…  la esposa de…                                                                                
 Nelly Oesterheld vive en Trelew hace 20 años. Llego siendo la señora de Porcel de Peralta. La esposa del conocido y querido periodista Manuel Porcel de Peralta. Para tranquilizarme que no la molesto me dice- “Gracias por el recuerdo…”- y me da lugar a viajar con ella. Selecciona sus recuerdos. Recuerda a su hermano Héctor en la infancia más remota, “la primera juventud” la denomina. Cuando eran ellos los menores de cinco hermanos- “Todos grandes lectores. Lectores de cuentos, novelas, de cuanta cosa impresa tuviésemos a mano”- , sintetiza y generaliza para seguir adelante en la historia.                                                                                                                                             Y se saltea buena parte de la vida, de los malos recuerdos que elige borrar o que se guarda solo para ella.- “La vida de familia se había perdido bastante y ya me había alejado hace un tiempo”-


Oesterheld pasó por diversos centros de detención clandestinos durante la dictadura militar. Sus hijas, los esposos de sus hijas y sus nietos fueron desapareciendo sistemáticamente. Héctor Germán Oesterheld tenía casi 60 años cuando también desapareció. Ésta es la historia oficial. Los “abriles” de Nelly también le enseñaron a archivarse y guardarse sus propios recuerdos y a no compartirlos todos.                                                                                                                          Pero Nelly no es solo la hermana de o la mujer de. Nelly Oestreheld tiene una inmensa historia personal como autora e ilustradora de cuentos para chicos desde muy joven. Aquellos libros de cuentos cortos, troquelados en un extremo para darle forma y convertirlos casi en juguetes, o aquellas figuritas con brillo de escenas de juego infantil, de animales rechonchos y sonrientes que manteníamos a salvo entre las páginas de un libro, aunque anónimos en aquel momento, siempre tuvieron alguien que se encargara de dibujarlos. Esa mano anónima que pintaba delicadamente cada figurita brillante o los cuentos de un ratón en busca de su queso o un ave parlanchina, es Nelly Oesterheld. Cuentos que serían hoy piezas de museo por tener la pluma de Nelly y la palabra de quien mas tarde se convertiría en un prócer de la historieta argentina. Héctor Oesterheld. De este tipo de libros de la colección “Mis animalitos”, Nelly escribió junto a su hermano unos 15 títulos.-“Tengo contados originales. Trabajaba sobre el pedido y como eran ilustraciones para cuentos y figuritas y valían por si mismos los originales, los entregaba todos.  No hacia borradores”- dice sin añoranzas ni nostalgias- “Los que me han quedado es porque después se le cambió el formato o la ilustración”
-“Actualmente ya no dibujo. Sí  en casa. Pero la manito ya no esta como para eso”- Vuelve delicadamente a decir para invitarme otra vez a seguir viajando sin decirlo todo.
Uno de los cuentos que realizara con su hermano Héctor Oesterheld

El Eternauta: viajero del tiempo y de los tiempos
Y como viajero en el tiempo que es, El Eternauta hoy sigue vigente. Sigue atravesando desiertos de cenizas como cuando inofensivamente jugaba al truco en su casa. Así de humano junto a Elena, su mujer, y a Martita, su hija. Una familia de la provincia de Buenos Aires, que no esperaba nada mas que rutina diaria y que un buen día los extraterrestres atacan y obligan a escapar por diferentes escenarios reconocibles de la ciudad de Buenos Aires.                                                                                                                   

Y es precisamente este carácter humano, real, empático que hizo de El Eternauta la literatura obligatoria que hoy es. Y  es así como  Nelly lo recuerda también:  - “Desde que apareció El Eternauta tuvo ese rango. Marcó un hito en la historieta porque fue la primera en marcar la parte humana y no en la argumental de tiros y caballos entre indios y cowboys de esa época Trataba de buscar la parte humana. Eso fue lo primero que llamo la atención. La historia humana”- dice Nelly, la hermana del autor, la que conoce bien la historia y siempre la conoció. -“Primero fue el argumento como historieta, después se leyó todo el contenido que tenía y poco a poco fue surgiendo la historia crítica y de análisis que él volcó en esa historieta”.                                                                    
Y la lectura política del Eternauta sigue hasta hoy. En los últimos tiempos vimos al Eternauta convertirse  en el “Néstornauta”. Detrás de la escafandra y el overol azul, La Cámpora protege el rostro del ex presidente Néstor Kirchner. Un símbolo dentro de otro símbolo. A Nelly Oesterheld no le gusta que se desvirtue el personaje de ese modo- “No me gusta el uso político que le están dando. Me parece que lo desdibuja como arquetipo”. Dice breve y sin más interés en justificar su postura. Y mucho menos coincide con la idea de que su lectura sea prohibida en algunos colegios de la ciudad de Buenos Aires- “No debería prohibirse porque nada tiene que ver con la política actual”- vuelve a contestarme categóricamente.

Héctor Oesterheld

Caminando entre lluvia de cenizas
Nelly va y viene en su propia historia y en la de su hermano a paso corto y firme. Contesta categórica y breve como si fuesen cuadritos de una historieta que nos permite ir y venir en el tiempo. Como en El Eternauta.                                                                           
Para el final, dejo la pregunta obvia, la que espero vuelva en una respuesta llena de poesía, de nostalgia, de recuerdos… pero la respuesta es un cuadrito más, el ultimo de esta historieta que Nelly guiona sobre su hermano Héctor: ¿Como le gustaría recordarlo?. "No me gustaría recordarlo, me gustaría que estuviera vivo".                                  
Se cierra el libro, esta historia tiene la firma de Oesterheld. Pero no la de Héctor, sino la del nombre de abuela: Nelly. Y apellido de leyenda: Oesterheld.

Cuento que realizó con su hermano Héctor. Los dibujos son de Nelly.

2 comentarios:

Victoria Cutro dijo...

Matias, hiciste hablar a Nelly en cuadritos que me hicieron llorar. Hermosa entrevista!

Luca Lorenzon dijo...

Una testimonianza stupenda. Grazie per averla realizzata.